¿Pierde nutrientes el mango cuando se corta o se congela?
Cortar un mango para guardarlo en la nevera o congelarlo es una forma práctica de conservarlo. Pero surge una duda: ¿pierde nutrientes el mango cuando lo cortamos o congelamos?
La respuesta es que puede producirse cierta pérdida de algunos nutrientes, pero ni cortar ni congelar el mango hace que deje de ser una fruta nutritiva. El efecto depende del nutriente, el tiempo de almacenamiento y las condiciones de conservación.
¿Qué ocurre cuando cortamos un mango?
Al cortar el mango, su pulpa entra en contacto con el oxígeno del aire. Esto puede favorecer procesos de oxidación que afectan a determinados compuestos, especialmente a la vitamina C y algunos carotenoides.
Sin embargo, las pérdidas no tienen por qué ser importantes. Un estudio sobre frutas cortadas y almacenadas a 5 °C observó que, después de seis días, el mango había perdido un 5 % o menos de vitamina C, mientras que la pérdida de carotenoides se situó aproximadamente entre el 10 y el 15 %. Los compuestos fenólicos, por su parte, no mostraron pérdidas significativas.
Por eso, si cortamos el mango y lo refrigeramos adecuadamente, podemos conservar buena parte de sus propiedades nutricionales. Además, consumirlo poco después de cortarlo ayuda a minimizar el tiempo de exposición al oxígeno.
¿Y qué pasa cuando congelamos el mango?
La congelación ralentiza las reacciones químicas que provocan el deterioro de los alimentos. Por ello, puede ser una buena estrategia para conservar el mango durante más tiempo.
Investigaciones recientes han comparado diferentes métodos de congelación y han observado que la congelación rápida puede ayudar a conservar determinados nutrientes y compuestos antioxidantes del mango. El resultado, eso sí, depende de factores como la variedad y el grado de maduración.
Al descongelarlo, la textura sí puede cambiar: el mango puede quedar más blando debido a la formación de cristales de hielo que alteran las células de la fruta. Pero un cambio de textura no significa necesariamente una pérdida importante de nutrientes.
¿Mango fresco o congelado?
El mango recién cortado y consumido poco después es una excelente opción. Pero el mango congelado también puede mantener una parte importante de sus propiedades y tiene una ventaja fundamental: permite conservar la fruta durante más tiempo y evitar que termine desperdiciándose.
En definitiva, mango e investigación nos muestran que no existe una respuesta sencilla para todos los nutrientes. La variedad, el grado de maduración, la temperatura y el tiempo de conservación influyen en cómo evoluciona cada compuesto.
Así que, si tienes varios mangos maduros y no vas a consumirlos inmediatamente, congelarlos puede ser una buena alternativa. El objetivo de buena parte de la investigación sobre conservación es precisamente encontrar las mejores condiciones para que, desde la cosecha hasta nuestro plato, el mango mantenga al máximo su calidad nutricional.
Porque el mango y la investigación tienen todavía mucho que descubrir sobre cómo conservar todo lo bueno que esta fruta puede aportar.
