Drones, sensores e inteligencia artificial transforman el cultivo del mango
El cultivo del mango también está incorporando nuevas herramientas tecnológicas. Drones, sensores conectados e inteligencia artificial permiten obtener información más detallada sobre los árboles, el suelo y las condiciones ambientales de una plantación. Todo ello abre nuevas líneas dentro de la investigación de mango, especialmente en ámbitos como la agricultura de precisión y la gestión eficiente de los recursos.
El objetivo de estas tecnologías es ayudar a los agricultores a tomar decisiones más precisas sobre aspectos como el riego, la nutrición, el estado de los árboles o las previsiones de cosecha.
Drones para observar el cultivo desde el aire
Una de las herramientas con mayor potencial son los drones equipados con cámaras y sensores multiespectrales. Estos dispositivos pueden recorrer una plantación y obtener imágenes que después se analizan con programas específicos.
Diversos estudios publicados en Remote Sensing han mostrado que este tipo de imágenes pueden servir para cartografiar los árboles, estudiar el tamaño y el estado de sus copas y detectar diferencias dentro de una misma finca.
La inteligencia artificial también está empezando a utilizarse para identificar los propios frutos. Una investigación publicada en Biosystems Engineering desarrolló un sistema basado en imágenes obtenidas mediante drones y aprendizaje profundo capaz de detectar mangos verdes en los árboles. Este tipo de aplicaciones podría facilitar las estimaciones de producción antes de la cosecha.
Sensores que permiten conocer mejor la plantación
La tecnología también se instala directamente en el campo. Los sensores agrícolas pueden registrar parámetros como la temperatura, la humedad ambiental o la humedad del suelo, y enviar esos datos de forma continua.
En 2026, un estudio publicado en IET Wireless Sensor Systems presentó un sistema para plantaciones de mango que combina sensores, Internet de las Cosas e inteligencia artificial para recopilar y analizar información ambiental, del suelo y de las plantas.
También se están desarrollando modelos que combinan datos meteorológicos, teledetección y aprendizaje automático con el objetivo de anticipar el rendimiento del cultivo.
En este contexto, Mango investigación engloba cada vez más estudios relacionados con la tecnología aplicada al campo. Estas herramientas no sustituyen la experiencia del agricultor, pero sí pueden aportar información útil para detectar problemas antes, ajustar mejor el uso del agua y conocer con mayor precisión cómo evoluciona cada plantación.
La combinación entre conocimiento agronómico y tecnología apunta hacia un cultivo del mango cada vez más monitorizado y eficiente.
